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AJOLOTE: COMIDA

DE SEÑORES

AJOLOTE Comida de señores

En la época precortesiana tuvo un uso práctico como alimento; según Fray Bernardino de Sahagún en su obra, Historia general de las cosas de Nueva España, este anfibio fue consumido entre los antiguos mexicanos de manera regular:

Hay  unos  animalejos  en  el  agua  que  se  llaman  axólotl,  (que) tienen la cola como lagartillas y como anguila, y el cuerpo también; tienen muy ancha la boca y barbas en el pescuezo. Es muy bueno de comer; es comida de los señores” . (Lib. XI, cap. iii, fragmentos)

 

El cronista también registra un platillo popular entre los mesoamericanos llamado axolotl chilcuzyo, es decir ajolotes con chile amarillo.

Para el siglo XIX, el naturalista Alejandro de Humboldt en su obra, Ensayo político sobre el reino de la Nueva España, hace referencia a este animal en sus impresiones y acercamientos a la naturaleza y costumbres de la Ciudad de México: 

 

En el año de 1245,[…] se refugiaron los aztecas para conservar su independencia en un grupo de islotes llamados Acocolco, situado en el extremo meridional del lago de Texcoco. Allí vivieron por espacio de medio siglo en espantosa miseria, precisados a alimentarse de raíces de plantas acuáticas, insectos y de un reptil problemático llamado axolotl que el señor Cuvier mira como el hijuelo de una salamandra desconocida.

 

En la actualidad, su clasificación como especie en peligro de extinción dicta que debe ser protegido y resguardado; sin embargo, su lucha por la supervivencia se está librando en un ambiente cada vez más hostil a causa del ecocidio que sufre su hábitat.